23/10/12

Querete bien y sé feliz ( El Dr. Alberto Cormillot nos habla sobre la autoestima )

Querete bien y sé feliz
La autoestima es el aprecio por el propio valor e importancia, la capacidad para responder por nosotros y actuar responsablemente. Vemos un poco más... Apreciar nuestro propio valor e importancia significa ser concientes de nuestro valor innato, que se refuerza cuando reconocemos nuestras habilidades, las desarrollamos y las utilizamos para alcanzar un mayor bienestar. Este tipo de orgullo está basado en una percepción realista de nuestras fuerzas, y se diferencia del falso orgullo, teñido de vanidad y arrogancia. Responder por nosotros y actuar responsablemente con los demás implica aceptar la responsabilidad de nuestros actos. Es no depender de otros para crear nuestra felicidad ni buscar culpables de nuestras desdichas. Esta responsabilidad va en relación directa con el aprecio por propia persona: cuanto más nos apreciamos, más somos capaces de actuar responsablemente con nosotros y los demás. Con la autoestima elevada estamos mejor preparados para aceptar retos, probar cosas nuevas, enfrentar situaciones difíciles y disfrutar de los logros. Así, desarrollar la autoestima es, sin dudas, un aspecto importante para mejorar la calidad de vida. Algunas claves en este camino son: * Tener conciencia del gran valor que cada uno tiene * Aceptar con humor los propios defectos y limitaciones * Gozar de nuestras virtudes Quienes se ocupan de sí mismos tienen en cuenta sus necesidades, se cuidan y se escuchan saben que buena parte de la felicidad surge de la autoconfianza. El primer paso para construir una autoestima saludable está en reconocernos como seres únicos e irrepetibles, con grandes cosas para hacer por nosotros y para dar a los demás. Seis claves para cultivar la autoestima 1.Aceptate. Reconocer honestamente lo que uno es, resulta indispensable para desarrollar virtudes y cambiar lo que sea posible y necesario. 2.Confiá en vos. Depositá confianza en tu juicio, opinión, sentimientos, y en tu capacidad para vivir y ser feliz. Vos sos responsable de tus actos y decisiones: vos elegís cómo vivir. 3.Fijá expectativas realistas y a corto plazo. Los sueños son como huertas: cuanta más energía se deposite en ellas, más frutos darán. Para ello, los objetivos deben ser apropiados y realistas. Visualizá cómo podés alcanzarlos; desarrollá nuevas destrezas y conocimientos. 4.Arriesgate. Extendé tu coraje para explorar nuevos pensamientos, conductas y posibilidades. A veces, correr riesgos apropiados es positivo para crecer. Sabé que todo cambio atemoriza, aunque sea deseado: a menudo nos sentimos más cómodos con un problema conocido que con dar algún paso en dirección desconocida, más allá de que ésta pueda conducir a la solución. 5.Adoptá una actitud positiva. Sentite orgulloso de lo que sos y de lo que hacés, y no permitas que otros interfieran negativamente con vos. No podés cambiar la conducta de los demás, pero sí la tuya. Entonces, obrá bien, aceptá tus destrezas y conocimientos, usá tus talentos para desarrollarlos al máximo, repetí frases como 'puedo lorgrarlo', 'soy capaz de hacerlo', 'soy inteligente', etc. 6.Ocupate más de evaluarte a vos mismo que a los demás. ¿Invertís mucha energía y tiempo en criticar, envidiar o juzgar cómo hacen los otros sus vidas? Sería más estimulante y fructífero dedicar más tiempo a observar tu interior, a descubrir qué es lo que deseás, qué podés modificar y trabajar en pos de ello. Prof. Dr. Alberto Cormillot " Cuanto más nos apreciamos, más somos capaces de actuar responsablemente con nosotros y los demás " ¡Buen fin de semana!

No hay comentarios:

Publicar un comentario